Amor a Primera Vista

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?
Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
—quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún «lo siento»
o el sonido de «se ha equivocado» en el teléfono—,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.
Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?
Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.
Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es más que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad."
Eso es lo que es la fotografía para mi, amor a primera vista. Cuando tenia ocho años, mi hermano me regaló su vieja cámara de fotos. Disparaba sin carrete, a todas horas. Miraba a través del visor y aquella composición fantástica la guardaba en mi retina tras un "clic" fallido, infructuoso. Pero guardar aquella imagen era lo de menos. Había descubierto una pasión, lo que me gustaba hacer y a lo que me quería dedicar.

Con el paso de los años, mis circunstancias me llevaron por otros caminos que parecían haberme hecho olvidar aquel sueño de niño...hasta que conocí a la que es hoy mi amiga, mi compañera y la madre mis tres hijos. Gracias a ella me siento fotógrafo y vuelvo a ver la vida a través del visor de una cámara de fotos. Todo lo que he vivido al lado de Laura y mis hijos me lleva hasta la fotografía de embarazo y recién nacido. Son la expresión máxima del amor.

Y eso es lo que soy, quien soy. Soy fotógrafo y soy feliz haciendo lo que me gusta. Aprendo, entiendo y sigo creciendo día a día.

La fotografía es dibujar con luz, solo eso, pero a la vez es algo más. La fotografía es capturar un trozo de los recuerdos, de la vida. Ahí, impresa en tinta o en una pantalla, habita un sentimiento, un instante único que poder saborear tantas veces como queramos.

Si has llegado hasta aquí leyendo, quiero darte las gracias y pedirte que si tienes alguna sugerencia o simplemente quieres registrar tu visita, puedes hacerlo en mi correo y te atenderé a la mayor brevedad posible.

Gracias